Caso Lucmahuaycco
Nuestro País vivió una etapa de violencia entre los años de 1980 a 2000, hechos que fueron investigados por la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional, un conflicto entre grupos subversivos y las fuerzas armadas, estando la población en medio de este fuego cruzado; es así que la CVR señala: “El conflicto armado interno vivido por el Perú entre 1980 y 2000, ha sido el de mayor duración, el de impacto más extenso sobre el territorio nacional y el de más elevados costos humanos y económicos de toda nuestra historia republicana”
El departamento del Cusco también fue escenario de hechos de violencia en algunas zonas, las que fueron declaradas en estado de emergencia y se instalaron bases militares, una de estas zonas fue la Comunidad de Lucmahuaycco ubicada en el Valle de Incahuasi, Distrito de Vilcabamba, Provincia de La Convención.
Es así que conforme lo señala el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, a partir de 1984 los poblados ubicados en la cuenca del valle del río Apurimac, en el que también se encuentra la comunidad de Lucmahuaycco, fue convulsionada por el accionar subversivo de elementos de Sendero Luminoso y por la respuesta contra subversiva de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Ambos actores, cometieron graves violaciones a los derechos fundamentales de los comuneros de esas zonas, colocando a los pobladores en medio de un fuego cruzado, obligándolos a vivir en retiradas es decir abandonar sus comunidades para refugiarse en el monte, o a tener que migrar a otros distritos de la provincia, hecho que afecto no solo a los poblados del Distrito de Vilcabamba, sino también a otros distritos de La Convención.
Las incursiones a Lucmahuaycco estuvieron a cargo de patrullas pertenecientes a la Policía Nacional y al Ejército; a continuación detallamos los hechos que son materia de investigación.
Entre el 26 al 29 de setiembre de 1984 llega un helicóptero a la comunidad de Apaylla, comprensión del Valle de Incahuasi, transportando 40 efectivos del ejército al mando del entonces Teniente Coronel Augusto Salaverry Pereyra, quien dispone la formación de varias patrullas, una de las cuales se dirige a Lucmahuaycco, Distrito de Vilcabamba Provincia de La Convención; en las cercanías de esta comunidad detienen a la persona de Erasmo Gutierrez a quien lo torturan acusándolo de ser subversivo, es encerrado en el Centro Educativo de la Comunidad de Lucmahuaycco, ante las súplicas de sus familiares y por su desconocimiento es liberado, sin embargo los efectivos militares indican a los pobladores que debían constituir un comité de autodefensa para lo cual designan a seis personas quienes al día siguiente fueron conducidos para supuestamente ser capacitados.
Al llegar a la comunidad de Hatunpampa, algunos comuneros acusan a los 6 pobladores de Lucmahuaycco de ser terroristas, razón por la cual los efectivos de la patrulla detienen a los comuneros y deciden retornar a Lucmahuaycco, no sin antes ordenar la captura de otros dos comuneros de Hatunpampa. En su retorno en el sector conocido como Pomabamba asesinaron a Alberto Salas Quintanilla al parecer por orden expresa de Augusto Salaverry con quien la patrulla militar mantenía permanente relación vía radio; continuando su recorrido, en el sector de Pahuac otro de los detenidos de nombre Miguel Aspur en su intento de escapar resbaló cayendo a un barranco, al ver esto la patrulla militar lejos de auxiliarlo lo remataron para asegurarse de su muerte.
La patrulla militar y los detenidos llegaron a Vacachacra a las tres de la tarde aproximadamente, en dicho sector en una de las viviendas torturaron a los detenidos, cercenándoles partes de sus cuerpos, siendo asesinados e incinerados junto con cuatro detenidos que ese día llegaron a dicho sector, aparentemente fueron detenidos por efectivos de los Sinchis.
Esta misma patrulla luego de cometer estos hechos se dirigieron al sector de Milhar, lugar en el que asesinaron cruelmente a cinco miembros de la familia Pahuara Pacheco, entre ellos un bebe de 9 meses de edad, otra integrante de esta familia fue violada pero logró sobrevivir. También fueron asesinados Jesusa Sánchez y su hijo Victorino.
Posteriormente la patrulla retornó a su base en Apaylla y probablemente habrían vuelto a capturar a Erasmo Gutierrez pues se desconoce el destino que haya tenido esta persona, algunos testigos informan de que este habría sido asesinado en el sector de Sahuito Pata, pero no se tiene certeza de ello por lo que su condición es de desaparecido.
Del mismo modo el 26 de noviembre de1984, una patrulla de efectivos de la ex guardia civil provenientes de la 44 Comandancia de Quillabamba, incursionó en la comunidad de Lucmahuaycco en horas de la madrugada acompañados de mas de dos centenares de ronderos de las comunidades de Incahuasi, al llegar a la comunidad se percataron que esta habría sido abandonada pero momentos después ubicaron un campamento en el sector conocido como Cacaopampa en el que los comuneros establecieron su residencia huyendo de posibles ataques de efectivos del ejército o miembros de sendero luminoso; en este sector detuvieron a dos comuneros Paulo Alarcón y Juan Ccorahua mientras otro grupo perseguía a los demás comuneros que intentaban escapar, los testigos señalan que los disparos fueron permanentes, luego de haberlos enmarrocado los torturaron, seguidamente el jefe de la patrulla policial al parecer ordenó a otros dos efectivos que los ejecutaran, es así que estas personas fueron conducidas hacia el lado del río; instantes después retornaron solo los efectivos policiales sin los detenidos, en el lugar solamente se escucharon varias ráfagas de armas de fuego.
Por otra parte también fueron ejecutadas más de quince personas quienes están debidamente identificadas. Los testigos indican que luego de asesinarlos los cuerpos eran arrojados al río.
De acuerdo a los testimonios y nuestras investigaciones se concluye que tanto el ejército como la Ex guardia civil, permanente y periódicamente realizaban incursiones al valle de Incahuasi y particularmente a Lucmahuaycco, donde suponían existía una base senderista. Las patrullas que incursionaron estaban debidamente uniformadas y equipadas. Conforme a las investigaciones había permanente comunicación con sus superiores tanto en Andahuaylas (para el caso del Ejercito), como del Cusco (para el caso de la Ex Guardia Civil). Logísticamente, para algunas incursiones utilizaban helicópteros.
Como se puede advertir el accionar de las patrullas, fue de una practica sistemática y generalizada de violación a los Derechos Humanos estos asesinaban a las personas de manera indiscriminada lo que hace ver un único fin: exterminar a toda la población.




